Lunes 30 de marzo

LA EDUCACIÓN VIRTUAL EN LA ESCUELA DEL PARQUE

Por: Ana Maria Andrada, Coordinadora de: Educación Tecnológica en la escuela.

Desde que se declaró la cuarentena, se implementó en la escuela un sistema de educación virtual, que varía en sus soportes y modalidad de acuerdo al nivel y el ciclo, para generar lo que se llama habitualmente “presencia en ausencia”.

Para el Nivel Inicial, se abrió un soporte de materiales y actividades mediante un disco virtual, utilizando la plataforma Google.

Los docentes se hacen presentes mediante videos personales, acompañados por materiales multimediales videos, registros sonoros, animaciones, enlaces web y actividades.

¿Quién coordina este espacio personalizado para los chicos y sus papás?

El director del nivel, es decir, Dani.

Para el nivel Primario la coordinación de los soportes utilizados está a cargo de su Directora y Vicedirectora: Diana y Lorena.

En el primer ciclo se utiliza la plataforma Google, mediante un disco virtual segmentado en áreas de estudio y áreas especiales (Plástica, Educación Tecnológica, Educación Física, Inglés, entre otras).

¿Se hace lo mismo que en las clases presenciales? La respuesta es NO.

La virtualidad no solo es otro espacio, también ocurre en otro tiempo. Se basa en la interactividad y esa interactividad debe ser “creada” a través de los videos, mensajes, materiales de aprendizaje y las tareas a realizar. Hay que otorgarle vida a un proceso que, de lo contrario se torna pasivo: “te doy una tarea y la recibo para revisarla y dar una respuesta”. El modelo Walkie Talkie “cambio y fuera”. No queremos eso.

Este cambio profundo se ve especialmente en Primer Grado, donde los desafíos de un momento tan crucial para los chicos y sus maestros siempre se construyen, indiscutiblemente, desde la presencialidad.

Antes de implementar la virtualidad, hay que tomar la decisión de qué hacer y cómo hacerlo.

En el caso de Educación Tecnológica se tomó la decisión enfocar la tarea en la adquisición de pensamiento, habilidades y destrezas computacionales y dejar para después la robótica y el diseño e impresión de objetos 3D, como asimismo la realización de proyectos temáticos transversales.

En el Segundo Ciclo todo cambia. Creamos aulas en la plataforma EdModo y los alumnos auto gestionan la tarea. La plataforma se parece a una red social, pero permite crear ámbitos de interacción y aprendizaje, como cuestionarios con estrategias diversas, foros de debate, la entrega de tareas y la comunicación instantánea.

Se utilizan otras plataformas “satélites”: Zoom para las videoconferencias, Slide Presenter para los tutoriales de uso de herramientas de “aprender haciendo”, CODE (MIT, EEUU) para realizar cursos de programación desde Primer Grado y obtener el respectivo diploma una vez realizados los procedimientos del mismo, Pilas Bloque para programar desafíos desde Primer Grado en adelante, Photoshop online, para dictar un curso de diseño gráfico para niños de Cuarto y Quinto Grado, de la mano del tutorial de su docente.

Aprender a distancia dista mucho de poner materiales de aprendizaje y actividades en un soporte virtual. No es una cuestión de herramientas. Es una cuestión de paradigmas, en los cuales la escuela se sitúa y dice: “Acá estamos todos y vamos a trabajar juntos por un tiempo que no sabemos cuán prolongado es”. Cuanto más chicos los chicos, más fundamental se vuelve la participación activa de los papás para triangular la interactividad y otorgarle un real sentido a la tarea. Estamos hablando de colaborar en resolver o consultar una duda, en profundizar en el uso de los recursos y herramientas y sobre todo, en protagonizar el manejo de ese nuevo contexto de espacio – tiempo.

En los alumnos más grandes, Cuarto en adelante, se nota una total autonomía y nos llevamos algunas sorpresas. Alumnos que en clase se distraen con frecuencia en este nuevo entorno son particularmente productivos y realizan avances importantes, con producciones de calidad.

¿Sabemos todo de cómo hacer “esto que nos toca”? – La respuesta en NO, por eso hacemos un seguimiento detallado y vamos creando una suerte de convergencia entre todos, directivos, docentes, coordinadores de áreas especiales y sus docentes para capitalizar esta experiencia que “es mientras va siendo”.

Lo que sí sabemos es que cuando nosotros y los chicos volvamos a las aulas, será un imperativo capitalizar esta experiencia e integrarla a los espacios presenciales, para que cada ámbito otorgue de sí lo mejor que es y tiene, para crear un modo de enseñar y aprender que rescate y sintetice “lo mejor de ambos mundos”.